Estos dias he seguido con mi dibujillo diario de media hora de máximo.
En algunos de ellos, he querido rendir homenaje a aquellos dibujantes de las historietas de aventuras de mi infancia, y a los de mi propia generación.
Los que lejos de podernos ayudar con el actualmente socorrido google, no teníamos más remedio que armarnos de libros y revistas de documentación, ello obligaba a fijar imágenes en la memoria, para saber donde encontrarla, y casi siempre improvisar, pues ni el tiempo ni el presupuesto nos permitía grandes alegrías.
Y allí en el disco duro del cerebro, que se ampliaba día a día, se almacenaban las películas medievales, "Ivanhoe" "Coraza Negra" "las de indios y vaqueros" las que luego llamaron "peplum" o sea las de romanos de toda la vida, de barbaros "Conans" y parecidos, de gangsters, cómics de Foster, de Raymond, de Canif, portadas de Frazeta.
Y así,
he seguido ejercitando la memoria, que dicen que a cierta edad es lo mejor que puede hacerse.
El último,es un dibujo automático, que los dibujantes mientras hablamos por teléfono,
hacemos cosas de esas.